domingo, 16 de septiembre de 2007

VISIONARIA PROFECÍA


Debo haberla visto cinco o seis veces en los últimos veinte años. Y cada una de esas ocasiones pienso que es mejor película. Probablemente la razón no sea otra que su tremenda modernidad. El castañazo (Slap Shot, 1977) anticipa muchas de las lacras del deporte profesional de nuestros días (y de la sociedad que lo ampara): el culto a la violencia, la apelación al morbo por los medios de comunicación, el ocaso de los ideales... El gran George Roy Hill, director menospreciado donde los haya, tradujo en imágenes el sabio guión de Nancy Dowd dando lugar a una comedia corrosiva, feroz, de las que no dejan títere con cabeza, y que cuenta a la sazón con una de las mejores interpretaciones en la extensa trayectoria de Paul Newman (lo que no es decir poca cosa).

El galán de Dos hombres y un destino y El golpe, títulos ambos donde estuvo a las órdenes del citado Roy Hill, está memorable como Reggie Dunlop, entrenador y jugador maduro, al borde del retiro, que se aferra a su profesión del mismo modo que intenta reconquistar a su esposa: como un intento fútil pero tenaz de detener el paso del tiempo.

Entre los secundarios, todos eficaces y ajustados, vemos a Strother Martin, uno de los habituales de Peckinpah. Y la banda sonora es un aluvión de temas para el recuerdo, incluyendo el Sorry seems to be the hardest word, acaso la mejor canción compuesta por Elton John.
¿Se nota que me gusta?

4 comentarios:

Antonio Rodríguez dijo...

Efectivamente Roy Hill fue un gran director, que como muchos de su generación está casi olvidado. Pero no es el único de los setenta que se pierde en la memoria. Paul Mazursky, Hal Ashby, e incluso el propio Newman, cuya filmografía, como director, la conocemos cuatro gatos y algunos más, están en ese saco. Tengo como una treintena de películas de toda esta gente para visionar e iniciar un estudio estenso de todos ellos.

Óscar Córdoba dijo...

Como joven aficionado al cine (que no cinéfilo), y aunque creo que tanto el señor Ortega como el señor Rodríguez (por lo que he podido leer en sus otros comentarios) son auténticos conocedores de muchos de los aspectos del séptimo arte, me asalta la duda sobre una posible sobrevaloración causada por la nostalgia.

Antonio Rodríguez dijo...

Hago uso, con permiso del "Cinefilo Disstraido",de este espacio para contestarte, Oscar.
No niego que muchas veces nos dejemos ir por la nostalgia a la hora de valorar algunas pelis, pero es obligación nuestra, al menos eso pienso, resaltar diversos aspectos de películas con más o menos "antiguedad", para que ustedes sientan curiosidad y puedan verlas bajo otro prisma.¡ Naturalmente no todo lo que tiene más 30 años es bueno¡
Saludos amigo, y un abrazote.
Gracias por tu espacio, Javier.

Javier Ortega dijo...

No te falta razón, Antonio. Tan malo es regodearse en la nostalgia y en el "todo tiempo pasado fue mejor" como desconocer (a algunos les ocurre) que antes de 1980 también se hacía cine. Y bastante bueno, por cierto.
Y ya que mencionas la faceta de Newman como director, es de lamentar que no haya rodado más películas, porque eran todas más que interesantes. Tengo debilidad en particular por "Harry e hijo", que me parece excelente.
Es un dato curioso: cuando a algunos actores (o actrices, claro está) se les da bien la dirección, suelen estar al nivel de los grandes pesos pesados. Es el caso ya citado de Paul Newman y, entre otros, de Clint Eastwood.
Un abrazo, compañero.