domingo, 5 de agosto de 2007

NADIE AMA A UN POLICÍA


El adepto al cine negro comparte igual o parecida devoción por la novela negra. Ambos guardan estrecha relación, son correlato el uno del otro, se retroalimentan entre sí desde los tiempos en que Faulkner y Chandler escribían guiones para los gerifaltes de la gran industria hollywoodiense. Por eso mismo, y porque me apetece, me permito recomendar desde este recodo del ciberespacio esa espléndida novela del argentino Guillermo Orsi que es Nadie ama a un policía (Almuzara, of course). No en vano el Jurado correspondiente –entiendo que con buen criterio, un servidor formaba parte del mismo–, saludó su excelencia galardonándola en fecha aún reciente con el II Premio Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona.

El personaje central de la trama responde al nombre de Pablo Martelli y fue agente de la policía federal, aunque ahora gasta su tiempo vendiendo accesorios de baño; un cometido, al menos en primera instancia, más prosaico. Sin embargo, Martelli aún guarda fidelidad a los amigos de antaño. Pertenece a esa casta de los cínicos sentimentales, en la que figuran hitos, iconos del género negro como Philip Marlowe o el mismo Sam Spade. Son gente que lo han visto todo, desde la miseria de los arrabales al hedor refinado de las mansiones pudientes. Mas, como en la fábula del escorpión, fieles a su condición, estos tipos mantienen cierta entereza moral. Aun sabedores de que esa actitud no les causará sino problemas, optan por mantener cierta integridad en medio del marasmo de corrupción y bajezas que les rodea.

No es que Martelli sea un individuo impoluto; pero su maldad, como el infierno, está impregnada de buenas intenciones; o al menos de atenuantes que en su entorno ni se atisban. Lo que logra Orsi –que es, digámoslo ya, un escritor de una pieza, de los que van quedando pocos– es arrastrar al rendido lector a la vorágine que era la Argentina de finales de 2001, cuando las conjuras se larvaban sin descanso en el caldo de cultivo de un fiasco económico descomunal. La intriga se sigue con fruición, las réplicas –lapidarias, como corresponde– rezuman inteligencia y mala baba, en la mejor tradición del género. Y así, mediante un relato absorbente y cautivador, Nadie ama a un policía nos brinda al tiempo un retrato ajustado de un país, de una sociedad al borde de la quiebra. Eso, y no otra cosa, es la novela negra.

Grande eres, Orsi.

7 comentarios:

Óscar Córdoba dijo...

No soy un gran aficionado a la novela negra, pero la verdad es que con esa descripción dan ganas de saborearla.

Creo que pronto lo haré.

Antonio Rodríguez dijo...

Creo que esa editorial que citas, y en la que supongo ha sido editada la novela que comentas no la he visto por estos pagos.
Tal como esbozas,la trama y el ambiente en que se desenvuelve la novela no pueden ser más interessantes.
Seguiré buscando
Un abrazote

Inma la Dulce dijo...

Antonio, te veo un poco perdido: la editorial Almuzara es en estos momentos la más fuerte de las editoriales andaluzas. Al menos es la que más y mejores títulos edita. El cinéfilo distraído es el seudónimo de Javier Ortega, editor de Almuzara (como figura en su perfil del blog) y director de Tapa Negra, el sello hispano de referencia en el género negro. Es lógico que recomiende esa novela de Guillermo Orsi, que por cierto aún no he leido aunque tengo intención.
Un saludo y a mandar.

Antonio Rodríguez dijo...

Me vais a perdonar, pero resulta que yo vivo en Gran Canaria, y aunque andaluz de nacimiento hace muchísimo que no hago caminos por mi querida Andalucía....Pues ya sabes Inma y tú también Javier, por esa razón, ando perdido. En mi próxima recalada en Las Palmas voy a pegarle una bronca al dueño de la librería donde suelo proveerme por no tener en sus anaqueles libros de la editorial Almuzara.
Abrazotes canarios para todos los andaluces.

Javier Ortega dijo...

Querida Inma la Dulce: tu desparpajo no tiene nada que envidiar al de tu predecesora, la deliciosa Shirley McLaine. Ese alegato pro-Almuzara denota que andas bien informada. Recibe este beso como humilde muestra de gratitud.
Amigo Antonio: por completar (si es que resulta factible) lo dicho por Inma la Dulce, te diré que en el catálogo de Almuzara figura un éxito reciente como Entre limones, de Chris Stewart (el antiguo batería de Genesis), que me sorprendería tuvieses dificultades para encontrar. Nueve ediciones le contemplan, ahí es nada.
Al margen de todo ello, si precisas de anfitriones para retomar tus vínculos andaluces aquí en Córdoba nos encontrarás para lo que te sea menester.
Abrazos andaluces para todos los canarios.

Mar dijo...

Hola:
Aquí me vengo, a desentonar desde Asturias. El mundo de la edición no lo conozco mucho, pero de Almuzara vengo siguiendo la serie negra y me parece impoluta.

Comencé con la «Trilogía de Argel» de Khadra, me he hecho con «El caso Sankara» y acabo de devorar «Nadie ama a un policía». Excelentes.

Saludos,
Mar Rodríguez

Javier Ortega dijo...

Bienvenida a ésta tu casa, Mar (por cierto, precioso nombre). De desentonar, nada de nada. Y menos desde Asturias. Se te ve muy afinada. Te agradezco encarecidamente tus elogios a Tapa Negra. En Almuzara somos muy conscientes de la importancia de este género (en el que se han formado tantos buenos lectores) y estamos trabajando duro para impulsar a nuevos talentos, de todas las latitudes.
Espero que tu voz se deje oír en este blog muy a menudo.
Un abrazo.